es bastante, bastante difícil,
pero con el correr de estos días,
me animo como cualquier persona,
a soportarlo,
lo que me llena de venganza a punto de estallar,
es la impunidad con la que las mujeres se manejan.
En eso, son todas iguales, no hay ninguna distinta.
Mientras voy armando mis chucherías,
mi ropa sin planchar,
no le hablo a nadie,
ni si quiera mi vecina sabe que viajo en unas horas,
además, no tengo porque gritárselo en la oreja a nadie.
me llevo ropa para una semana porque no pienso quedarme más tiempo,
valen la pena los casi 600 mangos de pasaje para ir a buscar mi teclado,
no importa lo que Hernán me diga o lo que los demás piensen.
Espero no cruzarla porque la escupiría en la cara.
Ya lo había dicho antes, pero en todo este tiempo no hice más que soportar acusaciones, presiones, pelotudeces de una pendeja de 21 años.
Ahora no me queda más remedio que olvidarme de Veronica, de su forma de ser, de sus deciciones... no tengo más nada por vislumbrar. No tengo ninguna persona a quién seguir.
Las personas muestran su lado más oscuro cuando menos te lo esperás.
Por suerte llevo Evangelion en mi celular para el viaje.
Por suerte.
leandro t.
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