Friday, November 28, 2025

Suelto




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A veces me creo inamovible del espejo de mi baño, que no es mío. Me miro, me vuelvo a mirar y digo "hey... que carajos estoy haciendo conmigo?" y todavía no lo se.
Dudo saberlo.
Entre tanta cosa cierta que espero del resto, camino. Extraño la calle Buenos Aires y Extraño la Av. Argentina. Son mías. De muchos, es verdad, pero acá, en mi cabeza, son sólo mías. Yo solo conozco lo que me hacen sentir. Yo se lo que tiré a la basura. Yo se que fué lo que logré y lo que hice en esas mujeres. Y también sé porque fuí tan cruel con tal-es moti-vos. Y puf... cualquier hombre solo se arrepentiría, sin embargo, oportunidades mediante de dar vuelta tu vida, no me arrepentí nunca. Para nada. Es más, que se las haya tragado la tierra si es posible. Viva mi café con leche sobre el repasador amarillo-azul-naranja de mi escritorio. Lo amo...

Pero basta de cuentos del pasado que todo el mundo trata de poner sobre la mesa. El pasado no existe. No para mí. Ese pasado, fué escrito. Yo lo hice. Yo deshice lo que se me dió la gana porque puedo. Porque simplemente quise y hice las cosas que los otros tipos nunca podían, y por eso conocí relaciones de conocidos que se conocían, salían y se desconocían a los tres meses. Tres meses. La de mentiras, seguro era insuperable...

Ahora, por más acompañado que esté por la mujer de la fotografía (que lindo lemma es ese no?), sigo pensando lo mismo cada que alguien banalmente, me pregunta: y sí, si fuera más importante, y si al menos tuviese otro atractivo, menos haber escrito tanto para que me abran los brazos con los que no sabían ni abrazar algo tan tan tan simple como un hombre, juro que lo volvería hacer por el solo placer de corregir lo que no hice a tiempo en algunos lugares, y verlas caer mucho antes de tiempo.

Son arpías, y mis celos desde lejos por una noche que no es mía, me hacen odiarlas. Ya las odié mucho antes y ese debe ser el secreto más extraordinario que me guardé. Las odié. Odié a las mujeres. Todos los varones pasan por una etapa así me dijeron, pero después les crece algo** y vaya uno a saber que cornos pasa por esas cabecitas, que todo lo entregamos. Todo es de las demás personitas que supuestamente nos llenan de inspiración y algría.

Un carajo todo.

Yo me pelié horrores con mi casa, me tragué todas las radios, me senté a llorar estupideces por no entender que carajo se proponían. Hasta que aparentemente un día cayo la reina, obiamente, transité esa especie de *ultimatum personal* y jugué a decirme las cosas en el espejo, años, muchos años ya atrás... y funcionó. Terminás a las ocho de la mañana en tu casa, cama abajo, panza arriba, mente intranquila y ganas de esconderte y lo único en tu cabeza es no saber como carajos vas a empezar mañana con las cosas que venías haciendo todos los días.

Se llama desamor. Un hijo de mil puta que cuando llega, te manda todo a la puta que lo parío, pero con todas las letras. Es horrible. Es lo peor que puede ver otra persona de vos. A vos siempre te pasa primero. A ellas se les cura en una semana. Ahora, como hay celulares, está todo *re-bien* y todo pasa. Todo. Ya existen hasta fondos de pantalla para eso. Hay reggaetón, hay radio otra vez. Hay cine. Hay hasta amigos y amigas que tenés que *ya te lo habían dicho* o que *en algún momento pensé en decirte, pero no te quería lastimar...* y una sarta de pelotudeces para evitar subir las encomientas al micro.

No quise llegar a rozarme con mí raíz llena de tierra en mal estado, pero lo estoy haciendo y así lo se escribir. Que bueno que mi teclado es QWERTY y yo amo eso de WYSIWYG entonces, sumo todo y me encanta. Es la matemática (la única matemática) que me gusta. La única.

Suena "Celice", de A-Ha. Es la canción de RoseKeyframe. Encajaba tan pero tan bien...

Y llegué. Entonces, dije: ¿qué carajos estoy haciendo comigo? ¿porqué vivo dejando que el mundo me traiga lo que no quiero? ¿¡porqué?! Así que resolví dos temas pendientes y dejé todo como estaba. Lo pasado me habrá surgido de por ahí, pero lo detesto. No hay recuerdos lindos. Eso es para las de 15. No existe. No existe nada de todo eso. Claro, a los que no les pasó, que tál... la esperanza va y viene, y conmigo esa idiotez no juega más pero desde hace años...

Años en rojo. Ese no fué el error, porque si fuera más vivo con mi persona, me teñiría otra vez de rojo. Pero ya pase dos verguenzas: la primera, fué la de la última peluquera que lo hizo, y la segunda, una pelirroja aburrida de su vida y poco triste por no tener más de lo que quería, cuando en realidad ni ella sabía que quería con su futuro. Ahora, hablando del hijo de puta, decía, el desamor llegó con una ducha caliente con 35º afuera y las plantas de Mainstays sin regar. Se murió todo. Fué tan real...

Fué illustre. Total, qué más dá? Yo hago lo que quiero con lo que quiero y con todo lo que se me canta. Soy un alfiler aunque me tenga un miedo terrible a mi mismo. Ahh, pero eso sí. No me toques. No me toques más. Ni te hacerques. No me toques. 

Eso es pasado para mí. La palabra, las acciones, que te acuerdes de algo, que te pregunten... una mierda. Horrible. Ahora, eso de intentar acordarse de lo lindo... alguien lo hace? Quiero saber si alguien tiene tiempo de su vida y de sus días solitarios o acompañados para sentarse, mirar a cualquier lado y extrañar eso que le pasó antes. Que mentira si uno lo hace. Que gran mentira.

Soy un casco metálico que ama los sonidos agudos.
Pero para mí todo es mentira.
Todo.
Llego a tocar mi propio fondo, el barro negro que todos tenemos adentro, en mis enojos, y lo primero que se me hace sentir, es mentiras. Y lo feo es que ahí vienen algunos recuerdos. Empezaste a ver que todo lo que te fué pasando fué una mentira enorme.

Pero por suerte estoy hablando de esto, vuelvo a mirar, rodeado de cyan, rojo y negro. Y claro, la luz del velador para el costado. La verdad viene al caso: si puedo, si sale, si surge lo que sea que vea en los demás que sea pasado, yo aprobecho ese agujero de seguridad y sigo disparandole al mío, aunque para mí esté resfregado contra la pared de la cocina-baño de la nada.

Yo no podría haber sido patovica o guarda caras de ningun tipo de ningun lado. Estaría todavía preso.

Y eso de querér que todo explote, ya aprendí que nó. La mujer de la fotografía sabe y me lo explicó muy bien. Me hizo ver algunas cosas que el cine no va a mostrarme más que con After Effects. Y Premiere.

Porqué soporto todo esto? Soy invencible? Me refugio en algo más? No. O no lo sé.
Total, no es mentira que cuando no se, nadie está conmigo y me lleno de dudas.
Nadie.

Van casi dos años de Lilu y sus zapatos.



me.
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*no interfieras mientras miro al sol*