Me equivoqué. No existe el hombre perfecto que acompaña a una mujer a todos lados.
Existe sí, en cambio, la mujer con la medida justa, con la ropa bien puesta y ese "anda a saber que carajo quiere" tan necesario para no dejar de moverse o viajar o gastar plata o incistir para ir a la cama con ella.
Mi mujer, mi novia, la que hoy todavía siento que se va a ir sin mí a sufrir menos por mis caprichos extremos, esa mujer, es la mujer a la que necesito para llegar a los puntos medios que la psicología no puede darme.
Se llama María Natalia, no importa el apellido, es fantasía, y es de estatura mediana, usa ropa de colores vivos pero dispersos en cualquier paleta de colores, usa zapatillas de nena a veces, con sus casí 21 años y hasta usa collares de color turquesa o negro, que le hacen juego con las remeras musculosas que no va a dejar de usar nunca, por lo que ya la conozco.
Es una mujer que valora muchisimo mejor que yo la vida junto a su familia, respeta, atiende, comparte, se integra mejor que cualquier hombre como yo y lo hace muy bien.
Es una chica que siente muchas culpas, que se atribuye cosas y dolores y culpas que no son siempre de ella, pero le va a costar su panza verlo de esa forma.
Es una persona rara, tiene gustos de comidas que yo no tengo ni tuve nunca, come queso, toma mucha Pepsi™ Light para que no le haga mal una gaseosa normal, le gusta el jugo de pomelo porque siempre compramos de ese sabor y en su casa se prepara ese jugo.
Ella no anda con vueltas cuando le conviene, le cuesta decidir cosas de su vida, le aterra perder cosas o que las cosas le desaparezcan o se le mueran, como las personas.
Natalia es una mujer complicada para decidir cosas, no puede elegir polleras, remeras, pantalones, porque todo tiene que ver con modelo y el diseño de la ropa, y por si le queda bien en su imaginación y no frente a un espejo de un probador.
Es una persona que hace muchas caras y muecas de nenes de jardín, y le gusta mucho sentirse tratadada en ciertos momentos como una nena de jardin, para que la cuiden, la alcen y la mimen.
Le gusta mucho la música de los años '90 porque ella es justamente de esa época, fue a un colegio estatal y después a un colegio privado, sufrió muchisimo el cambio de vida entre las amistades y algún que otro amor pasajero de por ahí cerca de su casa, comparte salidas y reuniones con sus amigas y tiene una forma distinta a las demás mujeres de caminar, bailar y expresarse con su cuerpo.
Le gusta mucho usar polleras de colores claros y neutros en verano porque ella no soporta el calor, su cuerpo no lo soporta casi y sufre mucho y se suele poner molesta, siente que todo se le pegotea al rededor y se malhumora muchisimo cuando uno la besa y ella no quiere.
Natalia es una mujer muy estructurada para trabajar y para estudiar, aunque no puede negarle a nadie que usa lapiceras y fibrones de colores brillantes para dibujar mientras tiene que prestar atención a una clase o mientras trabaja.
Natalia también es una chica atractiva, pero no lo sabe porque el mundo en el que vivimos alberga hombres que nacen con el pene colgando de la frente y solo se imaginan mujeres como Natalia desnudas, mostrando su sexo y acariciando sus pezones hasta que las penetran y les acaban en la boca porque eso hace esta raza de hombres, pero ella no sabe nada de todo eso porque no se da cuenta, o lo sabe ocultar muy bien, pero en realidad Natalia es una mujer sencillamente atractiva.
Es muy atractiva. La parte del cuerpo de Natalia que mas miran los hombres es desde su cintura hasta su cola y desde su espalda hasta sus pechos. Es una mujer que atrae a los hombres porque yo creo que cuando ella pasa caminando y otros la miran de arriba a abajo, buscan eso. Pero es algo que yo solo pienso.
Natalia es una mujer con miedos, miedo a ser atractiva, miedo a las reglas que no se respetan, en fin, tiene una lista de miedos interminables.
Pero Natalia es una mujer por sobre todas las cosas y los miedos y la ropa y las indeciciones, sana. Natalia no fuma cigarrillos, Natalia no toma alcohol, ni tampoco es capaz de consumir marihuana o drogas más fuertes. Natalia es una mujer sana.
Yo se todo eso de María Natalia desde que la conozco.
La mejor parte es cuando Natalia hace una mueca que ningun mujer sabe hacerla porque es propia de la mujer que uno crea que es digna de ser escrita de esta forma: cara de ternero descocido.
Es una mueca especial, en donde en vez de hablar, Natalia dice "perdoname".
Amo cuando Natalia hace la mueca.
Odio a Natalia cuando el cuerpo se le torna de color naranja oscuro y transpira y digiere culpas que no son para ella.
Amo ver a Natalia cuando agarra la punta de su pollera como si estuviese desfilando en el jardín.
Pero también odio que Natalia no se decida por la ropa que uno le dice "te queda hermosooo!".
Pero no importa eso, porque Natalia es atractiva y es sexy y también es una chica muy linda, que no se lo va a creer pero de acá a 6 años, cuando mida 1,65mts, pero a lo mejor lo que acá quede escrito, cuando yo pueda releerlo, me ayude a entender que Natalia puede tener muchisimos miedos, muchos más que yo, pero si Natalia te mira y hace esa mueca tan especial, es porque Natalia ya entiende que todo lo que habla de ella es cierto y no tiene que hablar para darlo por comprendido.
Natalia simplemente levanta tu brazo, se corre, y simula que tu panza, tu pecho y tu cabeza, son su nuevo lugar de reposo después de sufrir calor, frio, pesadez, angustia, culpa, dolor de panza otra vez, dolor menstrual y hasta molestias que causa el estress de llevarse mas o menos con los compañeros de la facultad. No hay que olvidarse del jugo de pomelo. Sin eso, no hay mueca de cara de ternero descocido.
Fin.
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*no interfieras mientras miro al sol*