Solo tengo una cosa por decir y admitir.
...y digo: Soy un poco infelíz. Casi del todo infelíz.
...y admito: me gustaría que alguien vuelva a prenderse a mi espalda para susurrarme detrás del oído y me diga "te quiero".
Studiovelika cambia su razón de ser a un año perdido en la recta final de la década de los '90.

Lilu, Sofía y Turquesa, los nombres de las 3 (tres) computadoras en donde hoy se guarda la raíz y el porqué de la idea.
Esto es a lo que tanto quería arribar. La "mecánica" de las cosas.
Atte.,
Leandro L. Tomasoni, alias Veronika Fraisse.
------------------------------------------------------------------------------------------
Y sin más que aportar a la causa, me despido atentamente para volver a empezar, en otro cuerpo, si todo sale bien.
El año de partida se fija en 1997, cuando mi primo Juan, caminando entre los Eucaliptus, tomó por sorpresa una fotografía en donde mis ojos fueron marrones, mi piel se tornó más clara, mi remera azul ya no la recuerdo y sobre el fondo, los edificios de Neuquén Capital, en donde queda mi otra casa.
Esa es la verdad. Total... nadie suele conocerme lo suficiente como para adivinar porqué me paro donde me paro.
Leand.-
No comments:
Post a Comment
*no interfieras mientras miro al sol*