Friday, November 28, 2025

Entre la niebla

Había un dejo, un suave dejo de preocupación cada vez que me tomaba cierto tiempo para pensar en ello, y sobreviví. Pocas veces lo hice, pero esta vez creo que lo disfruté. Si, eso fué.
El miedo más obsoleto entre los hombres es el dejo. Las mujeres, lo sufren con esa tímida idea a futuro que va lanzándose durante el tiempo. El tiempo que está al encontrarse y tocarse las narices. Esta vez, no como todas las demás, pero esta vez, se fué sufriendo pero al revés: ella sintió la imagen del abandono en sus manos. Ella.
El disfrute de eso fué de mi parte. Al liberarme, lloré. Despedí desde mis ojos cansados por la tarde que ya caía, eso que también sufrí alguna vez al sentir como sus manos me alejaban de su cintura y ella decidía mirarme y preguntarme que le había pasado a ese pasado. Luces sin control.
Abandono es mala palabra en este planeta que habitamos los tres. No existimos físicamente y nadie nos vió algun día de sol, pero entendemos hacia donde vamos. Vamos hacia las ideas que no podemos permitirnos hacer notorias del futuro. Las ansiamos. Pero es lento. Y eso nos quita fuerzas por momentos.
Siempre sale el sol.
Nada nuevo bajo el sol.

Es lo que me une a ella a grados de locura espectaculares: la amo.

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*no interfieras mientras miro al sol*