Todavía me acuerdo de mis tardes de paciencia. Eran tardes en donde todo lo calmo, renacía. y en ese mismisimo renacer, el alma desdichada. Hilachas de comprensión. Puntos de sutura que solo yo entendí.
Ahora no. Ahora es distinto. Cada punto puede abrirse en un instante. Ya no es como antes, y eso es bueno. Es bueno porque antes podría subir una escalera, y sufrir horrores lo que mi mente plantaba sobre mi tierra. Hasta que descubri que de la mano del viento, tierra puedo ser en todos los lugares. Y va a tener que ser mi elección trasladar con mi tierra, mis cosas. Mis problemas. Mis *yo soy así y quiero esto*. Mi sentir...
Lo peor que puede pasar cuando uno se cae al agua, o cuando a uno, jugando, lo tiran al agua, es que al impactar contra ésta, esté muy fría y nos dañe un poco por las narices. Ahi va el miedo.
¿Y prometer?¿y el agua al prometer?
Oh! hermoso día...
Hoy salí de mis aposentos arrastrando una hilera de felicidad que me hizo sentir muy bien...
Por eso me dejo a mi mismo la intriga de aventurarme a describir porque estoy tan, pero tan felíz!
El sol sigue saliendo, detrás de esa estación.
Florecer.
*En mi cansansio, en mi cuerpo sobre la cama, pienso. Y es escuchar mi pájaro de adentro lo que todo lo calma si afuera las cosas están con viento en contra... los barcos siguen su curso. Yo le tenía mucho miedo al agua."
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*no interfieras mientras miro al sol*