Si me toca tanta histeria y tanta sed de control sentimental como me toca, seguro es por algo que habré intentado hacer en mi condenado pasado.
Ya comí de eso, ya tomé de lo otro y ahora termino pensando en que hay cosas que no quiero tener presentes en mi futuro y no basta sólo con decir "bueno, ya se van a olvidar, ya va a pasar este mal rato..." porque no es así ni mucho menos se parece a esas películas que le pintan a uno de chico en la casa.
Las mujeres, y no a veces, sino que las mujeres en general, no captan bien el mensaje: no somos monigotes que servimos sí o sí para algo en sus vidas, y ya es hora de que miren hacia atrás en muchos casos, y por lo menos, mientras se maquillan y se preparan, traten de verlo, si si quiera entenderlo porque no todas las personas desean entenderlo, pero háganlo y se van a dar cuenta de que uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde.
No por el olor a vagina mojada un hombre tiene que soportar manejos entrelazados y hasta en tercera persona, de terceras partes. No tenemos porqué sentarnos ahí queramos a quien queramos. No hay porque ser amistoso si por dentro uno estalla de odio y disconformidad.
Tampoco hay que conocer todo el tiempo a donde van las cosas de la casa, a que hora el gato hace sus necesidades, quién toca el timbre, que familiares son indeseados, qué problemas habitan esas cuatro paredes. No, no hay porqué meterse en tantos problemas si uno no hizo apenas NADA para ligárselos.
El hombre termina siendo el peligroso carretel de hilo, que en cada vuelta y con cada problema, empieza por enrrollarse en si mismo, mientras va juntando las porquerías del suelo, los caprichos, lo que gusta y lo que no gusta hacer cada una, lo que piensan sobre algo, lo que cuentan y no resuelven, lo que quieren cambiar y mejorar, pero no pueden porque alguien más se los impide y mientras uno las ayuda, ellas prefieren seguir en silencio para no hacer que nadie reviente, lo que pretenden de uno mismo, no todo el tiempo estamos ahí para que nos pretendad a gusto y placer y encima sabemos que todo se guarda como un lindo regalo, pero cuando lo abrimos, todo queda desparramado en el piso y mientras ellas se creen simples y prácticas, nosotros juntamos las porquerías, otra vez, del suelo, porque ellas "no se dan cuenta".
Entonces, llegan los 25 años y el hombre realmente como dicen las buenas lenguas, entra en esa etapa de su vida en donde no puede relacionarse con nadie a menos que haya superado entre los 20 y los 27 años, esta puta lluvia de problemas pelotudos y sin sentido que solo arman, desarman, acomodan y mantienen al diá, las mujeres en sus casas.
Y claro está, que no quedan otras mujeres sin tantos dilemas, porque esas mujeres que quedan, son bastante ligeras de ropa, provocan, señalan con el dedo, se ríen entre amigas de uno cuando pasa por la calle y nosotros creyendo que les gusta nuestra camisa.
Termino sentado en mi cama pensando, desde hace días, que en realidad si no soporta uno los problemas de las mujeres, no las quiere, no las apoya, no las cuida, no las NADA.
No es para nada así, es simplemente otro capricho. Y llegó la hora de poner en práctica algo muy estúpido, pero si ellas se toman la libertad para atropellar mediaticamente a nuestros amigos y compinches del día a día, nosotros damos aviso de que cuando el futuro se pinta con pintura indeleble, en unos años va a haber muchos artistas arrepentidos.
Y sinceramente, estaba sentado en mi cama porque lo que me invade es sentir que estoy totalmente arrepentido, y para colmo, cada vez se siente más cerca.
Yo no elegí para nada ninguna cosa extraña. Si uno no actúa, no es hombre. Si no habla, no es hombre. Si se junta con dos amigas, es maricón. Si se reencuentra con alguna amiga lejana, está metido en algo raro. Si no avisa a donde va, está peor metido en algo más raro. Si no explica las cosas, no le está prestando atención a la mujer. Si no hace todo lo que la mujer quiere, no sirve para nada porque no sirve como hombre para hacer lo que la mujer pretende.
Después, no se quejen cuando un hombre se separa, cuando deja a una familia o cuando simplemente desaparece sin dejar rastro o peor, el rastro es fresco, pero el hombre no coordina el habla con el corazón y todo queda en la nada.
Así fué como terminé sentado en la cama: pensando que la única manera de conducir una relación, es soportando los problemas de las mujeres, y si un hombre no hace eso, sobreviene toda la histeria por encima del amor. Y ya no queda amor, sólo queda la rutina más acojedora de todas, que es creer que uno sigue hacia adelante, cuando en realidad, semana tras semana algún problema es diseñado para joderte la existencia y meterte en el maldito círculo vicioso de "si te enamorás, es porque vas a aceptar todo de mí".
A mí nadie me preguntó que quiero y que no. Es como esos inquilinos que sin tener la llave, ya quieren amueblar el departamento.
Nombrenme una persona a la que yo le haya hecho semejante pelotudéz.-*
Yo no soy tan hombre, porque no tengo miedo de pasarme los 25 años soltero. Eso es porque se manejar mi soledad mejor que otras personas, pero sigo entonces sin estar completo, porque pasarían muchos pero muchos meses hasta que mi cerebro no tenga miedo de volver a intentarlo con una mujer distinta.
¿y después qué?
Después, pasan 3 meses y uno evalúa: si todos esos problemas son similares a la anterior, y uno está realmente cansado de buscar pareja para compartir su vida, entonces llega con esa mujer a los 50 años y se separa después de tener los hijos grandes.
Si pasan 3 meses y uno cree que se merece algo distinto de una vez por todas, con todo incluido y sin tantos problemas de casa-familia-casa, entonces será otra relación pasajera sin futuro, con algún que otro gasto y repitiendo las mismas palabras de siempre: compartir-pareja-años.
Me quedo con mi trabajo, porque ya revisé por toda la casa y no encuentro una buena forma de resolverlo. Creo que el problema, son las mujeres que supuestamente me hicieron elegir y no elegí nada. Me porté como el hombre que elije, pero no elegí nada. Si uno habla de más, también es menos hombre, y pasa a ser descortés y maleducado, y no deja que las cosas "sigan su curso".
Bien, las noveades son de que el curso de esta serie de cosas, me arruinó la idea de pasar el futuro-futuro con alguien. Para mí, todas tienen TODOS los problemas en su casa, hasta que logran irse de ella.
Como que realmente ya fué suficiente de soportar problemas y vivir en problemas y no vivir las cosas de la puerta para adentro y sin problemas.
En fin, uno es uno por las deciciones que toma. Y yo, termino siempre siendo el hombre-pelotudo-hijo-de-puta que es malo, daña, no acepta y además, seguro va a permitir que venga otra y se lo lleve lejos.
vf-from-Tangerine.--*
No comments:
Post a Comment
*no interfieras mientras miro al sol*