Me fuí dando cuenta, durante el último tiempo, que realmente soy un gran artista de las mentiras. Para comenzar, me miento a mi mismo, estirando tal cual un chicle*globo una relación de supuestos amores mutuos que ya no existe ni si quiera en mi cerebro. No se porqué lo hago o que me retiene tanto, pero sí se que en cualquier momento los cables a tierra dejan de funcionar y en ese mismo instante, surge el gran cambio.
También se de las mentiras que le infundo a los demás en sus tímidos cerebros de lámpara de bajo consumo: porque no estoy del todo felíz, porque detesto a mi familia, porque nada me viene realmente bien, porque no soporto al hijo de la vecina del fondo, porque la camisa que me compré hace una semana y media ya no me gusta, porque quiero cambiar de vida y hay algo o alguien que no me permite hacerlo...
Nada me gusta realmente como me podría haber gustado meses atrás. Nadie me llena como yo espero. Sigo girando en el círculo de los tímidos que solo buscan un cambio brusco en su vida, pero que en realidad no pueden pararse derechos.
Tengo un violín eléctrico, con el que comencé a estudiar hace pocos días, y fué muy agradable escuchar su sonido por primera vez... aunque todavía tengo restos de egolatría total y acabada en mi cabeza del momento ideal para lanzarme a exprimirlo como una naranja recién cortada. Tiempo al tiempo, decían... otros y otras tantos y tantas mentirosos y mentirosas de mierda de aquel pueblo.
Acabo de hacer la prueba, y sigo siendo el mismo idiota capaz de resolver cualquier problema de mi vida... mientras otros/otras todavía buscan la solución de cortesía en "Google.com".
No todos los personajes cercanos de mi lista entienden siempre lo que digo. Este año, es más una revelación, que un colador de cambios de personalidad y camisas nuevas. Es más un año solitario, a un año rodeado de momentos importantes. Es un gran gran gran año FALSO.
Son una mierda.
En menos de un mes, me va a cambiar la vida (otra vez, y para mejor)
vf.-*